Adaptar una Canción a tu Voz con la Guitarra

En este artículo te explico paso a paso cómo adaptar una canción a tu voz: los acordes y la melodía; para que cuando te acompañes con la guitarra, puedas cantarla en el tono más adecuado para tu registro de voz…

¿Te ha pasado en alguna ocasión, en alguna fiesta o reunión con amigos, que quieres cantar una canción acompañándote con la guitarra, y la melodía te pilla muy alta o baja de tono para tu voz?

Es un problema típico que puedes observar habitualmente en la gente, ¡sobre todo cuando cantamos el cumpleaños feliz! Hay una nota en concreto —justo en el te de-sea-mos todos— en la cual la mayoría desafinamos, porque nos resulta muy aguda para cantarla con nuestro registros de voz normalitos.

Esto sucede, habitualmente, porque, con la emoción del momento, empezamos a cantar con mucha energía. El resultado es que en muchas ocasiones iniciamos la canción en un tono muy alto. Al principio nos pilla bien, pero, según evoluciona la melodía, al cantar las partes altas —sobre todo en ese «se»— nos resulta muy difícil afinar correctamente.

¿Cómo podemos solucionar este problema? Buscando el tono adecuado.

¿Cómo es mi voz?

Es importante conocer tu registro de voz por muchas razones, pero en concreto para dos cometidos:

  1. Para componer en el tono adecuado. 
  2. Para cantar cómodamente cualquier canción que te guste

Vamos a ver qué implicaciones se dan en ambos casos.

Componer en el tono adecuado

Esto es importantísimo. Si tienes una idea ya bocetada o simplemente empiezas improvisando para encontrar la inspiración y componer una buena canción, es imprescindible que antes de desarrollarla encuentres el tono adecuado para la persona que vaya a cantar la melodía. ¡Sobre todo si no es para cantarla tú! 

La de veces que he visto cómo un arreglo de guitarra fantástico, luego no sirve porque el tono de la canción para la que se hizo se debe cambiar para adaptarlo a la voz del cantante.

Imagina que el arreglo principal de guitarra de Thunderstruck de ACDC —que se toca alternando la nota B de la 2ª cuerda al aire con el resto de las notas— hubiera que cambiarlo de tono porque el cantante no llega a los agudos que Brian Johnson utiliza y alcanza en esta canción.

¡Pues a mi me sucedió exactamente eso! Me encargaron un arreglo de esa canción para un evento. Se iba a poner la versión que íbamos a grabar como introducción al presentador. El cantante con el que contaron para dicha versión no llegaba bien a esos agudos, así que había que bajarla de tono.

El tono apropiado para el cantante era dos tonos por debajo del tono original. Es decir pasar —transportar todo— de B a G… ¡Pues tuve suerte! :mrgreen: 

Simplemente, toqué el riff en la 3ª cuerda en vez de en la 2ª, que es donde se toca el original. Sonaba muy grave; pero peor hubiese sido si el tono adecuado para el cantante hubiese sido tono y medio más bajo.

Bajar la afinación completa de la guitarra —más allá de un tono— empieza a ser complicado. La tensión de las cuerdas se afloja, se quedan muy fofas.  Por otro lado, si usas el capo, deberás cambiar de cuerda para poder tocarlo y, por tanto, el timbre cambia. Además esto puede afectar a la accesibilidad de la mano al mástil.

Adaptar una canción a tu voz

Así que, a partir de ahora, antes de componer o hacer cualquier arreglo asegúrate de que el tono (Tonalidad) que vas a utilizar sea el adecuado al registro de voz de la persona que vaya a cantar.

Adaptar una Canción a tu Voz

El segundo caso: adaptar el tono de la canción al registro de voz que tengas, también es muy interesante. En muchas ocasiones, las melodías de tus canciones preferidas están construidas con alturas tonales que con tu registro de voz no puedes manejar relajadamente.

Por eso es interesante saber qué nota y cuál octava —por abajo y por arriba— marcan los límites máximos que puedes alcanzar. En música clásica hay varias categorías en el registro de la voz humana, que se organizan según la altura tonal y según si es para mujeres u hombres (aunque en muchas ocasiones sirven para ambos sexos). De agudo a grave: 

  • Soprano
  • Mezzosoprano
  • Contralto
  • Contratenor
  • Tenor
  • Barítono
  • Bajo

Seguro que has escuchado alguna vez estos nombres, otra cosa es que sepas que amplitud tiene cada tesitura de voz. Por ejemplo, un tenor, genéricamente, llegaría —tomando como referencia el piano— desde un C3 en el grave hasta un C5 en el agudo. Así el resto de las tesituras (registros) de voz. 

Obviamente, controlar todo esto forma parte de la formación necesaria para ser director de orquesta, arreglista o cantante, pero en nuestro caso lo que importa es saber el rango de registro dentro del cual nos sentimos cómodos cantando. Para hacerlo puedes usar un teclado —físico o un plugin o aplicación—, o tu guitarra si no dispones de ninguno.

Para encontrar tu rango, vas tocando notas e intentando cantarlas para localizar cuál es la nota más grave que puedes llegar a cantar —afinando con cierto grado de precisión. Y después, el mismo proceso para la nota más aguda: busca cuál nota es a la que llegas a afinando con cierta soltura.

Comprobarás que el rango se puede estirar hacia abajo y hacia arriba; pero no es aconsejable contar con las alturas tonales extremas, en las que tengas que forzar demasiado. Cuando quieras cantar una composición tuya o una versión de alguien en la cual la melodía roza demasiado tu punto crítico, probablemente la pifies y te salgan gallitos. 🙄 

¿Cómo puedes adaptar una canción a tu voz?

Si no tienes una gran voz o la habilidad necesaria para afinar lo suficiente, lo primero es sacar de oído y aprender a tocar con tu guitarra la melodía de voz de la canción que quieres adaptar: cambiar de tono (transportar). De esta manera, tendrás un control más ajustado de lo que vas a tener que cantar cuando cambies el tono de la canción.

Una vez que lo tengas, busca las notas problemáticas: las más graves y las más agudas. Ahora, ve probando a bajar o subir de tono la melodía hasta que des con el tono en el que consigas cantar todo el registro relajadamente. Es decir, debes ser capaz de cantar todo lo que abarque la melodía desde la nota más grave a la más aguda sin forzar la afinación.

Cuando digo que pruebes la melodía en tonos más bajos o más altos, me refiero a que a veces el problema sólo esta en uno de los dos extremos. Si el problema está en que las notas graves están en un registro muy bajo para ti, deberás subir la melodía hasta que te sientas cómodo. Pero cuidando de que al subir la melodía un número determinado de tonos no empieces a tener problemas con las notas más agudas.

El mismo proceso, pero al contrario, sería el apropiado si el problema lo tienes solamente con las notas más agudas. Todo esto lo puedes hacer ayudándote con la guitarra, para afinar correctamente las notas de la melodía en los nuevos tonos que vayas probando.

Ahora le toca a los acordes

Una vez que hayas encontrado el rango que abarca desde lo más grave a lo más agudo, y te sientas bien cantando la melodía, es la hora de cambiar los acordes de tono. Transportarlos a la tonalidad que cuadre con el nuevo tono de la melodía.

Pongamos un ejemplo de una canción conocida. En la imagen puedes ver la melodía y la armonía originales y la versión transportada que se adapta mejor a una voz más grave que la de Carlos Tarque:

El proceso ha sido:

  1. Sacar la melodía original de oído
  2. Buscar con la guitarra (para poder afinar debidamente) el tono apropiado para cantar la melodía
  3. Transportar los acordes el mismo número de tonos que la melodía. Así:

La armonía original es C—G—D—Am. Si bajamos cuatro tonos (una sexta menor) a cada uno de estos acordes, el resultado queda: E—B—F#—C#m

Si al cantar compruebas que el nuevo tono no se ajusta del todo a tu tesitura de voz, desde el nuevo tono vuelve a ajustar. Prueba a subir o bajar uno poco la melodía y la armonía hasta que des con el tono más adecuado.

Bueno, esta ha sido la primera toma de contacto con esta herramienta. Obviamente se podría profundizar más en sus fantásticos misterios. Si te apetecen más artículos sobre el tema, puedes decírmelo a través del bonito formulario de mi página de contacto.

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Te dejo un vídeo donde lo explico más al detalle… ¡Hasta el próximo artículo!