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Tocar la Guitarra sin Esfuerzo

    Todo el mundo tiene una idea clara de que cualquier actividad que queramos desempeñar implica dedicación y paciencia. ¿Has buscado ya en Google cómo tocar la guitarra sin esfuerzo? 😆 

    Seguro que has experimentado la fantástica sensación de ir de vacaciones a algún lugar mágico y has disfrutado de la vida placentera —sin excesivas complicaciones— en el corto período en el que te alojaste en ese lugar. Sin embargo, al elegir ese mismo sitio, con las mismas gentes, para establecerte y vivir en él (no sé si has hecho algo parecido; yo sí) la cosa empieza a cambiar…

    Si no te apetece leer, tienes un vídeo al final del artículo donde te lo explico todo.

    Sigamos.

    La magia original que sentiste se difumina lentamente, y aquel tipo de vida apacible de las vacaciones se complica hasta convertirse en algo cotidiano, y muy a menudo tedioso. La costumbre imprime en todo una película de rutina y aburrimiento. El espejismo del oasis vacacional se disipa y aparece la cruda realidad. :mrgreen: 

    Da igual donde vivas, al final sucede algo parecido en cualquier parte. Por eso mucha gente no para de cambiar de ocio, de afición, de lugar de vacaciones, de destino, de lo que sea con tal de no profundizar en lo esencial.

    Y es que, deberíamos —si queremos tener cierto éxito en lo que emprendemos— aprender a diferenciar las bondades del entorno exterior de lo que realmente nos motiva, nos activa la creatividad y nos pone en marcha.

    A veces es difícil discernir tales cosas, pero si lo conseguimos, es cuando comenzamos (en cualquier lugar que hayamos escogido) a recuperar todo lo bueno que nos ofrece la vida.

    Aprendemos a aceptar que, en gran medida, la clave está en el cariño, el estudio y el esfuerzo que invertimos en los proyectos que nos proponemos.

    No se va (excepto gente friki) al gimnasio o a pilates cuando estás en el caribe de vacaciones. ¡Se va —porque tiene sentido, por salud y por disfrute— donde tienes tu hogar!

    Pues bien.

    La guitarra es también un lugar mágico donde mucha gente va a disfrutar alegremente de unas estimulantes vacaciones.

     

    tocar la guitarra sin esfuerzo

     

    Pasando el tiempo, surgen las incipientes cuestas arriba. Las frustraciones del guitarrista se  empiezan a instalar en tus sensaciones, justo cuando el tedio post vacacional comienza a aparecer. Justo cuando somos conscientes de que no disfrutamos tocando lo mismo de siempre.

    Justo cuando la realidad nos confronta. 

    El espejismo se esfuma y la guitarra deja de ser un disfrute. Se convierte casi en una obligación que, en el momento que interfiere con el resto de las cosas de la vida cotidiana, nos hace pasarlo mal.

    Y aunque todavía recordamos la buenas sensaciones que tuvimos, en los primeros momentos de descubrimiento de ese nuevo lugar —la guitarra—, es cuando, con un resabio amargo, dejamos de tocar por un tiempo o lo abandonamos totalmente.

    ¿Existe una solución?

    Tocar la guitarra sin esfuerzo ¿Es posible?

    Sí.

    Pero tiene un precio.

    Consciencia, estudio y práctica.

    No parece muy sugerente, de momento…

    ¿Has escuchado esta frase?

    Elige un empleo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

    Dicen que es de Confucio, pero creo que nadie lo pueda asegurar. 😳

    Lo importante es que quizá, con un poco de suerte, la nueva y decisiva etapa que estás a punto de iniciar con la guitarra, será tan divertida como unas vacaciones. Sobre todo cuando hagas rutinas y ejercicios técnicos y teóricos.

    Para ello es imprescindible que confíes en que habrá resultados.

    ¿Cómo se aprende a confiar? Te preguntarás.

    Pues no lo sé muy bien.

    El único truco que sé que funciona es el paso a paso.

    No pienses en lo que te queda.

    No te compares con quién te gustaría ser como guitarrista, sino con quién eras cuando empezaste.

    Otra frase, ésta si sé de quien es 😉 

    Es peligroso, Frodo, cruzar tu puerta. Pones tu pie en el camino, y si no cuidas tus pasos, nunca sabes a dónde te pueden llevar…

    Si te enganchas a los ingredientes de reto y diversión que se esconden detrás de las rutinas de práctica y estudio conscientes, la guitarra te volverá a encandilar.

    Te lo aseguro 😎 

    Y, a mitad de camino…

    De repente (sí, es como una Epifanía), si has procurado concentrarte sólo en cada paso y el siguiente; te has enfocado en lo que sabes que realmente te ayuda a mejorar; has dejado de pensar en lo que no has conseguido todavía, aprecias cada pequeño avance y sólo te comparas con el guitarrista que eras hace unos meses…

    El premio aparece en un recodo del camino: 

    Tus habilidades han aumentado. Tocar la guitarra sin esfuerzo empieza a ser una realidad.

    Le has cogido el tranquillo a los ejercicios porque eres capaz de ver los misterios de su utilidad.

    Ya no necesitas tocar siempre cosas de otros guitarristas o las canciones de toda la vida, pues tienes cierto criterio para improvisar.

    Lo que tocas tiene sentido y todo en la guitarra adquiere una nueva perspectiva.

    Precisamente por todo esto —y aquí está la clave—, el esfuerzo necesario en el proceso de aprendizaje, se convierte en diversión: todo fluye.

    ¡El esfuerzo ya no es un medio, sino el mismísimo objetivo!

    Y, como colofón, te das cuenta de que valoras mucho tu manera de tocar, ya que es única

    Así que…

    No vengas de vacaciones a la guitarra. ¡Vente a vivir en ella!

    Con ganas de trabajar y avanzar, para que sea tu refugio y disfrute.

    Convierte la guitarra en tu hogar y cuida de él 💙

    Si te apetece profundizar más en estas cuestiones o si necesitas más apoyo y un guía confiable, no dudes en concertar una clase de prueba gratis de guitarra online conmigo a través del formulario de contacto. Seguro que encontremos alguna respuesta a tus dudas y preguntas.