Ritmo y Compás: Construcción del Estilo

El famoso compás y sus definiciones; la dificultad de entender realmente qué es y cómo se usa.

[Después de leer: vídeo demostrativo al final artículo]

La RAE lo define así:

«10. m. Mús. Signo que determina el ritmo en cada composición o parte de ella y las relaciones de valor entre los sonidos

La Wikipedia:

«Es la entidad métrica musical compuesta por varias unidades de tiempo (figuras musicales) que se organizan en grupos, en los que se da una contraposición entre partes acentuadas y átonas.»

Pero, a parte de lo que sea, lo importante es entender que un compás es una organización subjetiva de los elementos melódico-rítmicos (espacio-tiempo) que forman una pieza musical. Es decir que, sin tener en cuenta los estándares y sus usos comunes, a la hora de organizar o repartir en grupos las notas de una composición, lo haremos según nuestras necesidades:

La suma de 10 partes, puede ser el resultado de 4+4+2, de 5+5, de 3+3+3+1, etc.

Ahora bien, en general, para la composición de temas con estructuras «convencionales» usaríamos los tipos estándar de compás más importantes: El famoso 4/4 y derivados, y el 3/4 y derivados…

Está claro que 4 por 4 significa tener cuatro cuartos; algo dividido en cuatro partes. ¿Entonces el 3/4? ¿Cómo puede haber algo que «está completo» y se llame 3 por 4? Tres cuartos que se deberían llamar tres tercios. ¿Y el 2/4? Todo depende de cómo llamemos a las cosas:

Esto sucede porque la división en este tipo de compás es el quarter note (nota cada cuarto), que proviene de dividir originalmente algo en cuatro partes y usar el nombre de la división —cada parte— como unidad de medida. Pero si la llamamos negra (♩) como en español, sólo significa que tengo ese algo —conjunto de notas y silencios—que divido en 2, 3, 4, 5, 6, 7, etc. partes, las que yo quiera; y que las llamamos negras, quarters, o como sea.

Lo principal es ordenar los elementos melódico-rítmicos —el espacio-tiempo— de alguna manera.

Al espacio-tiempo dividido: el compás, lo llamaremos según el número de divisiones que tengamos: 2 por x, 3 por x, 4 por x, etc.; donde la x es el nombre de la unidad de medida.

Una vez establecida la división —cada parte — la volvemos a partir en trozos más pequeños: La subdividimos. Estas nuevas (sub)divisiones de cada parte —de cada unidad de medida— nos marcan el ritmo y se llaman figuras rítmicas: No es lo mismo recorrer un espacio a grandes zancadas que a pasitos cortos.

Las subdivisiones pueden ser 2, 3, 4 (y 6) principalmente. Aunque hay que diferenciar las que son múltiplo de dos, que se llaman binarias, de las múltiplo de tres, que se llaman ternarias:

Un espacio (compás) dividido en cuatro partes, por ejemplo, y a su vez subdividido en dos partes cada una, nos da un total de ocho elementos, eighth notes, corchea en español (♪):

4x1= 4 negras

3x1= 3 negras

4x2= 8 corcheas; 4x3= 12 tresillos; 4x4= 16 semicorcheas

3x2= 6 corcheas; 3x3= 9 tresillos; 3x4= 12 semicorcheas

etc.

Esencialmente se trata de ¡organizar nuestros armarios! Armarios que dividimos en cajones y estos a su vez en compartimentos, y que recorremos a una velocidad determinada. Velocidad que viene marcada por la frecuencia en que se repite la unidad de medida —división—, se llame quarter (cuarto), 4, negra o lo que sea.

La velocidad global se mide siguiendo un pulso (click, beat) estable y uniforme al que acoplamos la unidad de medida. Este pulso lo marca el metrónomo o cualquier elemento mecánico, o en su defecto una percusión —o el pie ¡jejeje!

Por eso, ¡lo principal es tener un buen pulso!

El número de divisiones/subdivisiones, y su nomenclatura, aunque importante a la hora de organizar nuestras composiciones, es secundario. Lo que debemos conseguir es interiorizar el pulso que nos marca el metrónomo (BPM: Beats Per Minute), y encajar uniformemente las subdivisiones entre clicks. El objetivo principal es el desarrollo del ritmo interno.

Las subdivisiones (figuras rítmicas), como hemos dicho, no nos dan la velocidad global del tema o composición: marcan el ritmo. Para que se entienda, es como ir en un tren que va a una velocidad determinada (pulso del metrónomo), en el que tú te mueves a otra velocidad (número de subdivisiones por click), das saltos, o estás parado; es decir, a tu ritmo.

Ahora que tenemos todo organizado en divisiones y subdivisiones a una velocidad y a un ritmo determinado, hay que tener claro lo que es el estilo.

El estilo es algo que depende, además, de la forma en que se ejecuten los elementos de la composición —notas y silencios—, es decir, de la técnica que se use para hacerlos sonar. Esto es, tanto del instrumento como de su manera de sonar y de cómo lo utilicemos, como de la técnica propia de cada estilo: No es lo mismo mutear notas en la guitarra que tocarlas libremente, rasgueando, con efectos, usando combinaciones rítmicas diferentes, y un largo etc.

Dicho todo esto, como no se trata aquí de aprender solfeo, pues para eso hay mucha información por todas partes, vamos a desarrollar nuestro ritmo interno y nuestra organización del espacio-tiempo —el compás— usando elementos más convencionales como bolas y cruces. Pero antes, un esquema de la jerarquía rítmica y por tanto del estilo:

Compás y división

DIVISIÓNUnidad de medida—pulso (click)—Velocidad—PIE ➭

SUBDIVISIÓNFiguras rítmicas—Ritmo—MANO ➭

NOTAS y SILENCIOS —Técnica  ➭  ESTILO

Notas y silencios; aparentemente son el ingrediente más importante de una composición, pero… sin ritmo no hay nada: Un grupo de notas iguales serán dos cosas completamente diferentes si el ritmo —y la velocidad— con que las tocamos es distinto.

Por eso, es interesante entrenar la interiorización del pulso rítmico a varias velocidades, y con subdivisiones diferentes. Para ello nos podemos ayudar de guías como la que he preparado: En primer lugar pasando de las subdivisiones x1, x2, x3, x4… y vuelta a empezar; y en segundo lugar pasando las mismas subdivisiones pero ida y vuelta, x1, x2, x3, x4, 3, x2, x1… Los podéis encontrar en el archivo de audio de este vídeo:

[Hay programas o webs que permiten descargar vídeos y audios de YouTube]

Se trata de seguir con el pie la marca del click (claqueta) —divisiones— y con la mano la nota que da la guitarra —subdivisiones—; con especial atención a los pasos de subdivisiones binarias (x2 y múltiplos: corcheas, semicorcheas, etc.) a subdivisiones ternarias (x3 y múltiplos: tresillos, seisillos, etc.), y viceversa. Aunque también se pueden seguir las subdivisiones tocando en tu instrumento, es muy útil hacerlo con las manos para interiorizar el aspecto rítmico en sí mismo; desligándolo de las sensaciones que provoca la guitarra al tocarla.

Una que vez que consigamos un tiempo estable, siguiendo la claqueta, y las subdivisiones de manara adecuada, empezaríamos a decir o cantar —con la voz— las notas de una línea melódica cualquiera que nos propongamos, y que podamos reconocer fácilmente para después tocarla en la guitarra.

Os propongo esta melodía (riff) conocida por casi todo el mundo y que no desvelaré para que podáis descubrirla cuando, a su ritmo y a su adecuada velocidad, la toquéis posteriormente de manera fluida en la guitarra:

Beast Riff

En la figura tenemos un grupo de divisiones (unidad de medida: 4 = negra= clicks) que están organizados en dos compases de 4/4 y un 2/4 y subdivididos en grupos de dos, x2 (figura rítmica: corchea). Y que empieza con una anticipación melódica —anacrusa— que da paso a un bucle de la melodía/riff completo.

¿ Qué famoso riff es? Os daré una pista… JAAAJAJAJAJAAA

Eddie

Sería necesario que, una vez practicado el ejemplo anterior, usáramos el tipo de subdivisión que queramos o una combinación de ellas, por ejemplo, dos pulsos en x1 y dos en x2, o tres pulsos en x2 y uno en x3, etc., y le asignáramos las notas que queramos para crear riffs o melodías a nuestro gusto. De esta manera podemos crear cosas que a priori no se nos ocurrirían por inspiración propia…

Aquí podemos introducir un elemento de dificultad si elegimos tocar grupos de notas cuyo número de elementos no coincidan con los elementos rítmicos que nos da la subdivisión que nos sirve de guía:

Si, por ejemplo, tenemos tres notas y las tocamos agrupadas de dos en dos como nos indica la subdivisión x2, la nota que debemos tocar en el comienzo de cada grupo sólo coincidirá con el pulso 1 de la subdivisión x2 después de varios clicks del metrónomo (divisiones).

Ritmo Rock 1

En el grafico anterior se ve claramente que la bola roja —primer elemento del grupo de tres notas— coincide con una división (click) cada tres divisiones, contando desde la primera vez que coincide.

A esto yo lo llamo desplazamiento armónico, muy típico en melodías y riffs de guitarra muy conocidos, que se tocan bien intuitivamente, pero que es bueno analizar para asimilarlos definitivamente. Como por ejemplo en alguna secciones del solo introducción de Johny Be Good.

Los números 1-2 son las subdivisiones, de manera que las notas o silencios que coincidan con los unos deben tocarse con la división del compás (clicks):

Juani 12 OK

Otro uso interesante de la marca de tiempo y de las subdivisiones que hay en el audio del vídeo anterior, sería arpegiar unos acordes siguiendo las subdivisiones según van cambiando de tipo, x1, x2, x3, x4: Las cuerdas que elijamos de los modelos de acorde disponibles, las pulsamos a la vez que los toques de la guitarra que suena en el audio del vídeo. Y si tenéis algún programa como el Transcribe! o secuenciador tipo Logic, GarageBandCubase, etc., podéis hacer bucles usando las partes que os convengan para hacer combinaciones diferentes de figuras rítmicas, por ejemplo, dos pulsos en x1 y dos en x2, o tres pulsos en x2 y uno en x3, etc.

O, también, ya directamente, con acordes completos tal y como explico en este vídeo: